jueves 22 de mayo de 2008

Etnoarqueología del espacio habitacional y comunitario de la población indígena mapoyo de la comunidad El Palomo, Municipio Cedeño, Estado Bolívar

ETNOARQUEOLOGÍA DEL ESPACIO HABITACIONAL Y COMUNITARIO DE POBLACIÓN INDÍGENA MAPOYO DE LA COMUNIDAD EL PALOMO, MUNICIPIO CEDEÑO, ESTADO BOLÍVAR, VENEZUELA.
Resumen

A través de un estudio etnográfico se comparó la evidencia arqueológica e histórica de la población indígena Mapoyo (Wanai) ubicada al noroeste del Estado Bolívar, Venezuela. Esta investigación pretende realizar una etnoarqueología del espacio domestico y habitacional (niveles macro y micro respectivamente), tanto simbólico como funcional de la comunidad Mapoyo El Palomo que se encuentra cerca del río Villacoa, Estado Bolívar. Nos remitimos en nuestro enfoque teórico al concepto y clasificación del espacio por parte del arqueólogo postprocesual Christopher Tilley quien, dentro de una perspectiva fenomenológica. Se plantea estudiar los cambios económicos, políticos y sociales para explicar posibles transformaciones en la concepción (simbólica) del espacio habitacional y doméstico de los Mapoyo.

Palabras clave: Etnoarqueología, vivienda, espacio domestico, Proyecto Arqueológico Suapure-Parguaza.

Abstract

For this research, archaeological and historical evidence was compared through an ethnographic study, attempting to perform an ethnoarchaeology of domestic and dwelling space (macro and micro levels, respectively), as much as symbolic as functional, of the Indigenous Mapoyo (Wanai) community in the village of Palomo, near the Villacoa River, in the Bolivar State, Venezuela. In our theoretical approach we reach unto the concept and classification of space proposed by postprocessual archaeologist Christopher Tilley, who within a phenomenological perspective tries to interpret the space and landscape of past societies. The purpose is to study the economical, political and social changes in order to explain possible transformations in the (symbolic) conception of the dwelling and domestic space in the Mapoyo.

Keywords: Ethnoarchaeology, Dwelling, Domestic space, Archaeological Proyect Suapure-Parguaza.
Introducción

Realizamos un estudio de carácter etnoarqueológico, es decir; una investigación etnográfica desde una perspectiva arqueológica (David y Kramer, 2006); enfocándonos en la producción y uso del espacio habitacional y doméstico del grupo indígena Mapoyo (familia etnolingüística Caribe) ubicado entre los ríos Suapure y Parguaza del Estado Bolívar, Venezuela.

Vista Panorámica del poblado de El Palomo

Esta población indígena se encuentra concentrada en la comunidad de El Palomo al borde de la carretera Caicara-Puerto Ayacucho. Su población constaba en el presente etnográfico de esta investigación (Noviembre 2005- febrero 2007) de 186 personas, con una edad media de 22 años, siendo más del 75% de origen mapoyo, y el resto de la población individuos de otras etnias indígenas de la zona, así como criollos. Se encuentran organizados en 30 viviendas unifamiliares, con un promedio seis habitantes por vivienda. La zona entre los ríos Suapure-Parguaza y Orinoco es el territorio ancestral de la etnia Mapoyo, además, “tienen varios siglos de contacto frecuente con la sociedad nacional dominante, situación que ha contribuido a múltiples transformaciones de su cultura” (Tarble y Scaramelli, 2004).

Con respecto al enfoque teórico, se utilizaron los conceptos de espacio, tipos de espacio y lugar de la arqueología postprocesual, dentro de una perspectiva fenomenológica, intentando interpretar el espacio y el paisaje de sociedades no occidentales. Asimismo, se utilizaron estudios de geografía humana, antropología simbólica y del espacio para definir conceptos como: patrón de asentamiento, forma de asentamiento, entre otros. También, nos remitimos al concepto de Ethnoscapes1 para entender las relaciones de la comunidad con las poblaciones vecinas, y que ayudan a establecer la identidad del grupo étnico.

Antecedentes e investigaciones previas en la región del Orinoco Medio

La documentación histórica de la región del Orinoco Medio es muy rica aunque relativamente tardía, con excepción de algunos documentos encontrados en la época doradista (siglo XVI). Los misioneros dieron descripciones bastante fehacientes acerca de la geografía y las sociedades indígenas de la región; desde la vestimenta hasta el comportamiento de dichos indios. Entre los misioneros que más información proporcionaron están Joseph Gumilla y Felipe Salvador Gilij, ambos de la Compañía de Jesús, expulsada de la región por el Rey en el año 1767. De parte de los franciscanos tenemos las crónicas de Fray Ramón Bueno (1933), allí presente hasta principios del siglo XIX. Debido a los problemas que conllevó la guerra de Independencia en Venezuela, existe poca documentación histórica para el período republicano del siglo XIX, excepto por el breve paso de exploradores, como el venezolano Francisco Michelena y Rojas (1855) o el francés Jean Chaffanjon (1884-1886), quien buscaba las fuentes del Orinoco, que con mayor o menor detalle describen al paisaje o a sus habitantes.

Las investigaciones arqueológicas en el Orinoco Medio se han realizado con diferentes propósitos desde los primeros trabajos que intentaron aproximarnos a una cronología de la región (Cruxent y Rouse, 1982). En los estudios en la región Suapure-Parguaza se han tratado diversos ámbitos de la vida de las sociedades pasadas y presentes del área; desde el económico y político (Falconi, 2003), hasta los aspectos simbólicos de la vida de las sociedades que habitan o habitaron la región (Scaramelli, 1992; Frías, 1993; Rivas, 1993; Tarble, 1991, 1993, 1994; Brites, 1994; Flores, 2003; Gil, 2003; Romero, 2004, Díaz, 2005). Los enfoques teóricos dados a las investigaciones en la región han sido diversos, inscritos en los estudios normativos, ecológico-culturales y de arqueología social, y sólo recientemente se han interesado en la arqueología simbólica y del espacio.

Marco Teórico

La sociedad construye su espacio usando criterios funcionales o de uso, y simbólicos, es decir, referidos a sistemas de representación del mundo, según los dos enfoques generales que se le han dado a los estudios del espacio, que consideramos no pueden desligarse, ya que todas las sociedades humanas dejan huellas de actividades sobre el espacio que utilizan, pero también dicho espacio aparece como forma de manifestación o expresión de la sociedad (Roberts, 1996).

Nos basamos en la propuesta del arqueólogo postprocesual Christopher Tilley, quien ha estudiado la construcción del espacio de sociedades del pasado a nivel simbólico. Los arqueólogos de esta corriente teórica están conscientes de que es imposible reconstruir aspectos simbólicos de las sociedades, si no existe una continuidad histórica que permita establecer analogías. Tilley (1994) estudia el espacio desde un enfoque fenomenológico, que se puede entender como la manera en la cual las personas experimentan y entienden al mundo. Esta fenomenología involucra el entendimiento y la descripción de las cosas tal como las experimenta el agente2 que las dota de sentido. El espacio es observado como un medio, no como mero contenedor de acciones; no puede disociarse de los eventos y actividades con las cuales se relaciona; es histórico: es producido socialmente y es construido de manera distinta en cada sociedad; además, su noción puede variar entre los individuos, por lo cual no existe un espacio, sino muchos. Se conforma con la práctica diaria, adquiriendo historicidad. El significado del espacio siempre posee una dimensión subjetiva y no puede ser entendido separado del mundo y la vida; es simbólicamente construido por los actores sociales. El espacio no posee una esencia sustancial per se: relacionado con la gente y los lugares adviene su sentido. Los espacios son siempre creados, reproducidos y transformados, en relación con espacios anteriormente construidos. (Tilley, 1994).

Como herramienta heurística, Tilley hace una clasificación del espacio, que es dividido en cinco tipos, cada uno mutuamente relacionado.
  • Espacio Somático: Es el espacio de la acción habitual e inconsciente, de las experiencias sensoriales.
  • Espacio Perceptual: Es el espacio egocéntrico (individual). Este espacio es siempre relativo y cualitativo.
  • Espacio Existencial: Es construido por las experiencias concretas del individuo (social) con un grupo. Trasciende al individuo. Se encuentra en un proceso constante de producción y reproducción a través de los movimientos y las actividades de un grupo.
  • Espacio Arquitectónico: Sólo tiene sentido en relación a los demás espacios. Crea y limita espacios (interior/ exterior).
  • Espacio Cognitivo: Provee las bases para la reflexión y teorización para el entendimiento de otros. Es el espacio de la discusión y el análisis; es el espacio de los mitos y de la ciencia, por ejemplo.
Esta clasificación fue útil al momento de analizar las concepciones del espacio dentro de la comunidad indígena para poder establecer tanto dichas representaciones, como el por qué de los cambios ocurridos en los patrones de asentamiento y por consiguiente en el paisaje físico y cultural.

Por otra parte, para criterios prácticos definimos tres tipos de espacio según su accesibilidad: Los espacios públicos, que pueden ser utilizados por todos los individuos de una o más sociedades como carreteras y plazas; comunitario, solo tienen accesos miembros de una comunidad; y privados, lugares restringidos para la mayoría de las personas en nuestro caso ciertos lugares de la vivienda o el espacio doméstico de una familia (Roberts, 1996)3.

Metodología

Realizamos un estudio etnográfico de la vida diaria de la comunidad de Palomo. Nuestros principales indicadores fueron la evidencia etnográfica, arqueológica, y etnohistórica, concebido nuestro trabajo como una etnoarqueología, una etnografía realizada desde una mirada arqueológica, que no es más que un modo particular de antropología histórica. Utilizamos dos métodos de estudio, cualitativo y cuantitativo (Rusque, 2001); en dos niveles de observación: Micro, referente a la vivienda, el espacio doméstico y habitacional; y macro, el espacio comunitario.

El trabajo de campo se realizó en varias visitas a la comunidad entre noviembre de 2005 hasta marzo de 2007. A continuación presentamos un cuadro con las técnicas utilizadas en cada una de las estrategias o métodos de investigación.

Cuadro 1. Métodos utilizados en la investigación

Se realizó un análisis de contenido basado en la trascripción interpretativa de dos entrevistas a profundidad, no estructuradas y un grupo focal. Ambas técnicas fueron aplicadas por la investigadora a dos adultos mayores y a un grupo familiar, respectivamente. Estos procedimientos fueron útiles para la interpretación de la concepción simbólica y funcional del espacio doméstico y comunitario, orientados a comprender los cambios que han surgido en el uso y concepción simbólica del espacio.

Resultados y Discusión

Según los resultados de nuestra investigación sabemos que se han producido diversas transformaciones en la concepción del espacio en la etnía Mapoyo, principalmente, debido a la interacción post-contacto con la sociedad europea, y más recientemente, con los llamados “criollos”. Aún así, se mantiene la identidad como grupo a través de distintos mecanismos tanto simbólicos, por medio de la tradición, con mitos e historias que reafirman su suscripción a un territorio; así como funcionales, por ejemplo, ciertas actividades económicas como la agricultura de roza y quema, la pesca y la recolección se han mantenido con el paso del tiempo. Otras más recientes (finales del período colonial, siglo XIX) como la recolección de Sarrapia1 cobran importancia para principios del siglo XX, y tienen incidencia en la organización del espacio. Para antes del siglo XVIII no se consigue información sobre el patrón de asentamiento de las poblaciones Mapoyo, no obstante la evidencia arqueológica indica que los asentamientos prehispánicos (Piña, 1988) tendían a ser más nucleados que los del período colonial y republicano (Falconi, 2003; Romero, 2004, Díaz, 2005; Tarble y Scaramelli, 2004). Asimismo, cabe resaltar el contraste observado entre los asentamientos ribereños y los de tierra adentro, en el primero la densidad de población era mayor en un espacio territorial bastante reducido siendo la demanda de sus recursos muy alta, a diferencia de la necesidad de los pobladores de tierra adentro de explorar territorios muy amplios (Tarble, 1994).

Siguiendo con el nivel macro, podemos decir con certeza que desde comienzos del siglo XIX, los Mapoyo se han movilizado periódicamente dentro del territorio comprendido entre los ríos Suapure, Parguaza y Orinoco estableciendo poblaciones dispersas de entre cinco y veinte viviendas, pudiendo tener estos asentamientos una duración de varios años (Tarble y Scaramelli, 2004). Existía un patrón estacional y se realizaba una movilización periódica por la búsqueda de recursos económicos (Falconi, 2003) que además ayudaban a formar alianzas sociales gracias a la celebración de fiestas y rituales (Tarble y Scaramelli, 2004).

Croquis de la comunidad de El Palomo, realizado por sus habitantes

Es en la actualidad, a partir de finales de la década de 1970, cuando la comunidad Mapoyo se asienta permanentemente debido a varios motivos expuestos por los informantes:
  1. La facilidad que proporciona la carretera Caicara-Puerto Ayacucho como vía de comunicación, lo cual además, facilita la interacción social, cultural y económica con otras comunidades.
  2. La construcción de un complejo educativo por parte del Estado también ha sido un motivo para el establecimiento permanente en la comunidad de El Palomo, facilitando la movilización cotidiana de los niños entre la casa y la escuela.
  3. Presión existente por parte de las poblaciones vecinas (criollos e indígenas), así como de empresas del Estado que han disminuido el uso del territorio por parte de los Mapoyo, en algunos casos apropiándose de espacios sagrados de la comunidad como sucede con el cementerio Las Piñas.
También debemos mencionar los procesos de migración que han surgido, de personas de la comunidad que se van de esta buscando mejores oportunidades de empleo y/o estudio, sin embargo, los lazos con los miembros de la comunidad se mantienen estrechos.

El patrón de asentamiento de la comunidad de El Palomo es disperso, el promedio de la distancia entre las viviendas es de cien metros, se encuentran interconectadas a través de caminos de tierra con forma dendrítica que atraviesan la sabana. Se sugiere que la población se concentra en los alrededores de la escuela y la carretera asfaltada. Las viviendas son asentadas generalmente en la sabana, sin embargo, otro tipo de habitats como cerros, bosques de galería, y abrigos rocosos son utilizados por la comunidad con diversos fines: económicos y religiosos.

Vista frontal del armazón de una vivienda, con nombres en lengua mapoyo, la cual se encuentra en peligro de desaparecer.

Con respecto a la vivienda, o nivel micro de nuestra investigación, las características de la vivienda actual coinciden con las del “rancho campesino” (Gasparini y Margolies, 2005) que posee elementos tanto europeos como indígenas. La forma rectangular de la misma es de carácter europeo (aunque existe evidencia temprana de chozas rectangulares); mas no así las técnicas constructivas y los materiales tradicionalmente utilizados como la palma de moriche, el bahareque y el bejuco. Sugerimos que la arquitectura de los Mapoyo es vernácula, es decir, una vivienda autoconstruida, que se caracteriza por no tener estandarización física en la construcción, aunque puede tener ciertos patrones comunes dados por la cultura, cada casa se realiza según la necesidad de la familia que la habitará (David y Kramer, 2006: 284). Asimismo, la vivienda tiene carácter progresivo, esto quiere decir que, dependiendo de las necesidades de la familia se crean y organizan nuevas estructuras; ya que el tiempo de vida de una vivienda construida con materiales tradicionales puede ser de más de 30 años.

Las viviendas también reflejan el prestigio que determinadas familias poseen, por ejemplo, la familia del capitán1 actual de la comunidad es una de las estructuras más grandes dentro de esta, debido en parte porque muchos de los espacios domésticos también son utilizados como espacios comunitarios, por ejemplo, para almacenar bienes, o para realizar reuniones, o dar posada a personas amigas ajenas del poblado.

Para concluir, y siguiendo la definición de los tipos de espacio de Tilley, podemos decir que en el espacio social y cosmológico pudimos observar las relaciones sociales internas, entre ellos, y externas, con otros grupos, sean indígenas o criollos, una de las particularidades de los mapoyo, que a pesar que perdieron su lengua y otras costumbres, siguen enterrando a los muertos de una manera muy parecida a la prehispánica. Este aspecto religioso se ha conservado, el lugar para los entierros es un cerro, en este caso el Cerro de Los Muertos, con restricciones para entrar al mismo; es decir, lugares que son prohibidos o prescritos, tanto para los mapoyo según sus propias diferencias de género y edad, así como para los extraños. El espacio arquitectónico: donde existe la dualidad interior/exterior se observa en la existencia de una estacionalidad dentro del ambiente físico con dos temporadas muy marcadas (verano-sequía e invierno-lluvia). A lo interno, se refleja y se reproduce en los fenómenos sociales y económicos: en cada estación existe una actividad delimitada, así como señala una particular concepción del tiempo en el espacio y las relaciones que se definen entre unos y otros.

En la experiencia y práctica de estas relaciones se configura un espacio cognitivo, que otorga un sentido al pasado y al presente, al mundo propio y al ajeno, que provee de los conocimientos para discutir, como grupo, estrategias de subsistencia, en sentido tanto de preservación como de revitalización étnica. Esto nos reenvía a un espacio somático elaborado a través de las vivencias del cuerpo físico y social (lugar para comer, para bañarse, para dormir, para intercambiar…), así como remite a un espacio perceptual que proporciona individualidad, identidad, al reconocerse y diferenciarse entre sí y frente a otros grupos (nosotros/los otros). De la reflexión y el entendimiento posibles en el espacio cognitivo, surgió como producto secundario de nuestro trabajo una contribución a los procesos de demarcación de los territorios indígenas Mapoyo, en la emergencia de un lugar político donde los indígenas definen, elaboran y defienden su particular modo de existencia en el espacio y en el tiempo.

Notas:
  1. Appadurai (1996) utiliza este concepto para explicar las relaciones espacio/temporales interétnicas, étnicas con el Estado-Nación, y transnacionales en el mundo contemporáneo.
  2. El agente nos remite al concepto de agencia o “agency” definido por Giddens (1981) como un proceso en el que un agente o individuo toma sus propias decisiones que producen historias dentro del grupo, pero que son generadas también por sus procesos históricos y contexto cultural.
  3. Asimismo utilizamos el concepto de patrón y forma de asentamiento proporcionado por la geografía humana. Ver Roberts, 1996.
  4. Dipterix sp. Su aceite era muy apreciado por la industria perfumera a principios del siglo XX.
  5. Jefe de la comunidad. Término adoptado de los españoles.

Bibliografía

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Tilley, C. 1994. A Phenomenology of Landscape: Places, paths and monuments. Explorations in Anthropology. University College London. Oxford.

2 comentarios:

Tilin dijo...

Hola a todos, estaba "jorunjando" en internet y me topé con su blog. Mi comentario va hacia el blog en general. Realmente me parece muy bueno. La idea fabulosa. Solo una pequeña observación: por favor, incluyan los datos de los autor@s de cada artículo. Me he quedado frustrada, luego de leerlos, y no encontrar el nombre de la persona que ha realizado tan interesante investigación.
Por lo demás, los felicito por el trabajo que están haciendo, y me alegro de encontrar colegas de la calidad de ustedes.
Prof. Otilia Rosas G.
Universidad Simón Bolívar

Daniel dijo...

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